Amamos con el corazón, con los huesos, con los ojos, con la yema de los dedos. Amamos con ganas, a sorbitos, con miedo, sin pedir nada a cambio, a muerte, con los ojos abiertos, con ellos cerrados, con dudas, sin temores, hasta el final, dos días, para siempre jamás. A los que se han ido, a los que aún no conocemos. Amamos tantísimo que nos duele el corazón, nos parte el alma, nos hace reír, lloramos, esperamos lo imposible o creamos los posibles más grandes del mundo. Amamos hasta la locura, sin ser correspondidos o sin ser conscientes de ello. Amamos de repente, dos años, a quien no nos esperábamos, al amor de nuestra vida.
No soy escritora. Soy simplemente un ser humano en busca de expresión. Escribo porque no puedo impedírmelo, porque es la vía de escape para todo aquello que resulta difícil sacar a la luz. Porque siento la necesidad de ello & porque esa es la única manera de comunicarme conmigo misma. La única manera.
lunes, 5 de diciembre de 2011
#. Mucha gente, pocas personas.
Amamos con el corazón, con los huesos, con los ojos, con la yema de los dedos. Amamos con ganas, a sorbitos, con miedo, sin pedir nada a cambio, a muerte, con los ojos abiertos, con ellos cerrados, con dudas, sin temores, hasta el final, dos días, para siempre jamás. A los que se han ido, a los que aún no conocemos. Amamos tantísimo que nos duele el corazón, nos parte el alma, nos hace reír, lloramos, esperamos lo imposible o creamos los posibles más grandes del mundo. Amamos hasta la locura, sin ser correspondidos o sin ser conscientes de ello. Amamos de repente, dos años, a quien no nos esperábamos, al amor de nuestra vida.